Google+ Badge

sábado, 11 de febrero de 2017

LAS 7 CLAVES DEL PERDÓN, EN AUDIO.

    
     En este blog de esta escuela interna, E.I.S.A., Escuela Interna al Servicio de las Almas, se han ofrecido las 7 claves del perdón, recibidas en forma canalizada años atrás. Ahora  se presentan en forma  de audio.
Esta información de de vital utilidad para el  "Trabajo Interior".
Difúndase, para  que otros se aprovechen también de sus conceptos y energías.
Saludos fraternales.
A.B.



jueves, 17 de diciembre de 2015

Clave n°1: “El Desapego”



El Plan Solar para la Tierra requiere de una regeneración vibracional planetaria en alineación con la debida regeneración vibracional-espiritual en la Humanidad.
Las CLAVES DEL PERDÓN que serán entregadas no son nuevas para quienes ya viven libres de las trabas y oscuridades cardíacas, pero existen muchos hermanos que, aún teniendo “buena voluntad”, no se han podido liberar de las “trabas del pasado”. Esas ‘trabas’ son bloqueos psicológicos que se manifiestan por ‘la acción del pasado sobre el presente’, y deben ser abordadas, reconocidas, asimiladas y trascendidas por todos los estudiantes que aspiran a algo más que conocimiento teórico sobre las verdades esotéricas, metafísicas y espirituales.
Quienes se abocan a un estudio serio y comprometido con las verdades de los misterios de La Vida, deben saber que existe un punto en el cual el ahondamiento en el estudio los enfrentará consigo mismos. Ese es el punto en el cual la purificación interior consciente debe necesariamente comenzar y el PERDÓN toma allí su condición protagónica.
Sin PERDÓN TOTAL no hay liberación del apego al pasado, y sin esta libertad con respecto al pasado psicológico el alma no puede seguir hacia adelante en su Sendero de Despertar Espiritual, debido a que tal DESPERTAR es una condición del “AHORA”, y el AHORA, que es luz atemporal, no puede vivirse con nubarrones que oscurecen el centro cardíaco y nublan la conciencia.
La Verdad del Ser ha de ser vivida en la Paz del ETERNO AHORA, y el Perdón es el ‘primer paso’ a dar en tal dirección, por todos los estudiantes.
EL ANCLAJE DE ENERGÍAS DORADAS EN EL ORBE PLANETARIO ha aportado vibraciones sutiles que ya circulan por el aura planetaria, pero estas ‘doradas vibraciones’(1) no pueden penetrar y vibrar en el aura de los humanos

que no saben olvidar las ofensas, porque el apego al dolor y a situaciones pasadas mantienen a un aura con vibraciones añejas que impiden el ingreso de “las nuevas luces”.
            Como bien sabéis, “70 veces 7” deberéis perdonar, y esto significa que debéis aprender a vivir desapegados, sin rencores, es decir, sin apego a las aparentes ofensas. Esta es la 1° clave que hoy se entrega: “EL DESAPEGO”.
           
            Aprended a llevar una actitud de desapego a vuestras imágenes e ideales internos, porque es por apego a imágenes de ideales y afectos que os sentís heridos y ofendidos. Aprended a vivir con la sabiduría del desapego y seréis libres de las cargas del ayer.
            Meditad en esta regla de oro sobre el perdón y desapegaos también de vuestra ‘autoimagen’, porque es allí donde se aferra la idea y sensación del ‘yo psicológico, el cual algún día sabréis trascender.
            Reflexionen los estudiantes en todas estas claves, las cuales se relacionan entre sí, conformando un tejido de sutil y vital comprensión.


PAZ EN LOS CORAZONES


----------------------------------


1- Doradas vibraciones: La expresión “Energías Doradas” o “doradas vibraciones” no hace referencia necesariamente al color dorado, sino al nivel vibratorio elevado espiritualmente de las energías que han estado llegando a la Tierra. El dorado es un símbolo de la ‘Divinidad’.



Clave n°2: “El Perdón a nivel energético-vibracional”



            El plan de estos escritos es restituir el grado de importancia que tiene el tema del PERDÓN en la humanidad de este tiempo. Se acercan momentos de grandes definiciones a nivel álmico-humano, todo se está definiendo por ‘las vibraciones’, y es por este motivo que el comprender el significado del PERDÓN a nivel energético se hace imprescindible, además del valor moral que ya la mayoría reconoce.
            Esta 2° clave es entonces sobre el significado del PERDÓN a nivel energético-vibracional.
            El valor moral del perdón ha sido abordado desde diferentes ángulos por las principales religiones, principalmente por la cristiandad, pero el punto de vista energético-esotérico no ha sido aún popularizado, y es el que debe comenzar a difundirse para que sea debidamente comprendido. Para entender este tema hay que tener alguna idea sobre la constitución energética sutil del ser humano. No entraremos aquí a dar explicaciones detalladas sobre ‘los principios’, ‘vehículos’, ‘envolturas’, o ‘cuerpos’ del hombre, y nos referiremos al tema en cuestión con la confianza de que los estudiantes ya conocen algo al respecto como para entender este escrito.
            Las capas de energía que componen el aura humana se interpenetran formando una esfera, o bien, un ovoide de luz que un clarividente entrenado puede ver bien. A la vista de tal videncia entrenada, no común en la humanidad actual, el hombre es una esfera de energía con una forma física-antropomórfica en el centro de la esfera. Así como no existen dos cuerpos físicos humanos iguales, tampoco existen dos ovoides áuricos idénticos, porque las energías etéricas, astrales, mentales y espirituales están en diferentes niveles de desarrollo y se combinan de muy diferentes maneras en cada ser humano. Así como no existen dos huellas dactilares idénticas, así es también con el campo magnético humano (el aura), no existiendo dos iguales, aunque sí pueden observarse ‘patrones comunes’ según los grados de maduración de la psique o alma.
            Este último punto es el que nos ocupará ahora, el de “los patrones comunes” a nivel energético. Podríamos comparar, por ejemplo, diciendo que existen patrones físicos que caracterizan a los seres humanos en “delgados” y “gordos”, en humanos “altos” y “bajos”, según sus características raciales, etc. Esto mismo ocurre a niveles más sutiles, donde las energías que componen las auras definen características con las cuales surgen grandes grupos bien diferenciados. Aquí nos interesa revelar (porque el tema es muy amplio y daría para mucho más) dos grupos de seres humanos en cuyas auras son evidentes los signos energéticos, por su luz y color, en lo referente al tema del PERDÓN.
            En estos dos grupos están, por un lado, los que se han liberado del pasado y que saben llevar una vida desapegada y desprendida de las energías de la ira, la tristeza y el odio acumulados (rencor); y por el otro lado están los que viven con su odio a cuestas y lo llevan en sus auras a donde van. Esto es perfectamente visible y observable por el ‘ojo clarividente’. La diferencia en luz y color en las auras de ambos grupos es claramente identificable por los que pueden ver al ser humano completo, es decir, no solo al cuerpo de carne, sino al resto de las energías dimanantes de los vehículos suprafísicos, donde las vibraciones revelan el estado psíquico-álmico y espiritual verdadero.
            Pero cuidado…, esta ‘clarividencia’ solo es potestad de los muy entrenados Adeptos (Maestros) de la Humanidad. Lo aclaramos porque existen miles de “videntes” en la humanidad, pero ‘videncia’ no es ‘clarividencia’, ya que el vidente ve solo parcialmente y rara vez sabe o entiende sobre lo que está viendo y a qué plano pertenece lo que ve; mientras que el “clari-vidente ve ‘con claridad’ y perfecto conocimiento, por lo cual su juicio sobre lo que ve es certero.
Un verdadero clarividente ve diferencias entre estos dos grandes grupos de humanos, los que están libres de ira y odio acumulados y los que no lo están, lo cual es notorio en la luz y el color de las auras. El primer grupo, los liberados del rencor, poseen auras más claras y límpidas, con variedad de colores destellantes pero bastante homogéneas en cuanto a claridad, con un centro cardíaco en tonos de rosa, verde, y más o menos dorado según los niveles evolutivos. En el segundo grupo, en cambio, se ven auras con distintos coloridos, pero con una banda clásica de oscuridad en la parte media del ovoide, con tonos marrones, grises y rojos, especialmente a la altura de los centros cardíaco y umbilical. Estos últimos son signos energéticos clásicos presentes en las auras de quienes no están libres de dolor producido por el rencor y, en mayor o menor grado, la ira y la tristeza, características emocionales comunes a la falta de perdón.
El ojo clarividente ve con claridad estas diferencias entre ambos grupos humanos, y Nosotros lo vemos, por eso lo decimos, para que todos los estudiantes entiendan el importante significado del PERDÓN a nivel vibracional.

¡LIMPIAD VUESTRA CASA!
¡LAVAD VUESTRAS VESTIDURAS!

            Ese es nuestro consejo, en este último tramo del Sendero que conduce a las Pruebas Finales Planetarias.
            Todo es vibración, y por vibración será definido el destino de los pueblos y de cada alma humana”.

Entienda cada estudiante la importancia de estos enunciados.


PAZ Y LUZ EN LOS CORAZONES


Clave n°3: “La comprensión holística-planetaria del Perdón”



            El SOL remueve oscuridades del mundo así como se quitan una a una las capas de una cebolla. Este es, a manera de ejemplo gráfico-simbólico, la manera como procede el Sol Espiritual al ingresar como ‘rayos cósmicos’ a cualquier planeta-escuela.
            Cuando un circuito de la espiral evolutiva completa su primera mitad que corresponde a la formación de la vida material (arco descendente), comienza allí el recorrido de la segunda mitad del circuito, pero esta vez subiendo por la escala vibratoria hasta alcanzar nuevamente la Fuente Prístina de la Vida (arco ascendente). Este ‘circuito circular’ se da en interminables espirales de involución (materialización) y evolución (espiritualización) en todos los seres, mundos, planetas, soles, galaxias y universos. Todo procede en ‘ciclos’, en forma de espiral ascendente y ascendente, y todo proviene de La Fuente Creadora y hacia la misma Fuente regresa. Esto se repite, como se explicó, en todas las entidades, en todos los espíritus, tanto en las incipientes “Chispas espirituales” de vida como en los más experimentados Logoi universales.
            ‘Ciclo’, ‘espiral’, ‘descenso y ascenso vibracional’, forman parte de una gran Ley de la Vida universal llamada EVOLUCIÓN o LEY DEL PROGRESO. Nada ni nadie puede detener ese progreso de todas las conciencias, que se da por ciclos rítmicos.
            Hemos comenzado de esta forma la revelación de esta “Clave del Perdón”, porque la misma trata de la comprensión del significado colectivo y holístico del perdón. Corrientemente el tema del perdón es abordado e interpretado refiriéndolo al individuo, es decir, tomando a la persona humana como centro, pero rara vez se encuentra a algún creativo estudiante ver al perdón como un fenómeno de carácter colectivo y planetario en cuanto a sus posibles y potenciales efectos.
            Desde este último ángulo de interpretación el perdón individual puede ser comprendido como un poderoso impulso para la liberación colectiva, que en mucho más de lo que los estudiantes suponen puede favorecer al Planeta en su ascenso evolutivo vibratorio. ¿Cómo es posible esto…? Veamos.
            Cada ser humano es una célula de un gran tejido llamado ‘Humanidad’ y cada una de las miles de millones de ‘células-hombres’ representa una especial forma de ‘vibrar’ dentro del Cuerpo Planetario. Es aquí donde adquiere sentido y vital importancia el “Trabajo Interior” o “Trabajo del alma” (http://el-alma-y-su-trabajo.blogspot.com.ar) en lo grupal y planetario. La visión holística del perdón debe ser adquirida y asimilada, de manera que el estudiante sepa que al comenzar a trabajar en su liberación trascendiendo las cargas del pasado, no solo estará beneficiándose a sí mismo, sino que estará efectuando un gran servicio al conjunto del ‘tejido humanidad’ del cual forma parte y al Planeta, porque dejará de emanar vibraciones astro-mentales densas y oscuras y comenzará a emanar la luz propia de una nueva conciencia liberada.
            Este servicio comienza con la ‘Tarea Interna’ del propio individuo (‘la célula’), pero llega a afectar al Ser Colectivo (‘el Tejido’).
            Las energías astrales densas, como el odio, la angustia, la envidia, los celos, etc. pertenecen a “un gran almacén” o reservorio planetario alimentado por millones de almas no liberadas. Por otro lado, las energías astrales más refinadas, de luz, alegría, belleza, armonía, paz y hermandad, imantadas por energías búdicas (crísticas) pertenecen a otro “almacén” o reservorio de evidente cualidad vibracional opuesta al primer reservorio de sombras. Ambos almacenes planetarios de energía son nutridos diariamente por las almas (de ambos grupos citados en la “clave n°2) que peregrinan en esta escuela planetaria.
            Procurad dejar de alimentar el almacén planetario de sombras y dolor dando el paso del total PERDÓN. El perdón, entendido como se ha explicado, es un corte con la milenaria cadena del dolor en la humanidad. Sed fuertes para vencer en este desafío interno. Entrad, dando el paso del PERDÓN, por la puerta interna hacia el Gran Almacén de la Luz!


PAZ EN LOS CORAZONES


Clave n°4: “Autoconocimiento y comprensión de la acción”


            Esta clave trata sobre la comprensión de la acción. Sin incorporar debidamente esta clave en la conciencia, difícilmente el estudiante podrá completar la limpieza áurica que llamamos “PERDÓN”.
            La acción debe ser abordada como estudio psicológico y metafísico, y es solo profundizando en el conocimiento de sí mismo desde el aspecto psicológico y metafísico como los seres humanos podrán trascender las limitaciones del ‘kama-manas’ (kama: deseo; manas: mente). Kamamanas es una palabra sánscrita para designar al yo inferior o personal; es pues, la mente dominada por el aspecto ‘deseo y emocionalidad’.
            Existen reacciones mecánicas que forman parte de la psiquis humana y esas reacciones son skandhas, es decir, tendencias y hábitos mecánicos en la conciencia. El subconsciente humano está repleto de “skandhas”, y todos los estudiantes que aspiran a la espiritualización de la conciencia deben primero saber de la existencia del subconsciente, que es una sección de la CONCIENCIA donde se alojan los mecanismos básicos del aprendizaje. El sub-consciente está, como lo expresa la palabra “debajo” (sub) del nivel consciente, pero no ‘debajo’ entendido espacialmente, sino interpretado vibracionalmente. Así mismo, el “supraconsciente” es una esfera vibracional que está por encima o “sobre” (supra) del nivel consciente, siendo la región del alma y del espíritu, a lo cual muchos han llamado en forma genérica “Yo Superior”. Pero todas las palabras y designaciones en el estudio del autoconocimiento son ‘pensamientos’, ‘símbolos’, siendo “la verdad” algo enteramente diferente a la palabra y al símbolo. “La Verdad” supera a todas las ‘teorías sobre la verdad’.
            Aunque el lenguaje es bienvenido y debe ser dominado y conquistado filosóficamente, llega un punto donde también debe ser trascendido, para la liberación y trascendencia de la mente cerebral.

            ‘Trascender la mente’ es trascender el kama-manas (el yo psicológico), es decir, es la liberación de la conciencia de la identificación con el ego personal. Esto es lo que permite ‘la comprensión de la acción’, que no es “reacción”.

            El ser humano, aún identificado con los sentidos materiales, con el deseo y con el pensamiento, está condicionado a las limitaciones del yo individual, cuya base es ilusoria. El hombre así condicionado es presa de los mecanismos del subconscientes, y se ve a sí mismo y ve a los demás como seres limitados y separados entre sí. La ilusión de la separatividad refuerza los mecanismos de autodefensa. Es aquí, en este nivel de consciencia, donde surgen el rencor, la ira, los apegos, y las consecuentes oscuridades del aura. Todo esto es, por supuesto, más complejo, y no es nuestra intención profundizarlo aquí, sino dar pautas claves para la reflexión sobre el camino de la liberación del estado limitado de la conciencia a través del PERDÓN.
            Nadie que no se conozca a sí mismo lo suficiente en relación a estos temas, conociendo el factor de mecanicidad de la mente subconsciente, y conociendo el origen de “la sensación de ser un yo personal” y de la posibilidad de la liberación, puede llegar a perdonar cabalmente. La sola intención de perdonar no bastará para la liberación; es necesario el conocimiento a través del estudio de estos temas y de la autoobservación.
            La ‘reacción’ es skandha (vibración condicionada, mecanicidad) y brota del almacén del subconsciente. Tal es “la mente mecánica”. La “acción”, en cambio, no es reacción, sino un movimiento creativo, inspirado o intuitivo, libre del mecanismo subconsciente condicionado. ‘La ACCIÓN’ pertenece al supraconsciente.

(Subconsciente y supraconsciente forman parte de niveles internos mayormente ocultos de la Conciencia que en psicología freudiana se ha llamado “inconsciente”, pero son, como se explicó, dos niveles bien diferentes dentro del “inconsciente”).

            Quien queda atado al odio es presa me mecanismos subconscientes muy añejos de la conciencia humana.
            Los animales no tienen ira o rencor sino que actúan por instinto. Los instintos animales forman parte de la vida evolutiva de las especies, y toda esa experiencia de vida del reino animal, como de los demás reinos infrahumanos, están alojados en el subconsciente colectivo de la humanidad en forma de aprendizaje primitivo, ya adquirido. Sin embargo el ser humano, conociendo la existencia de su subconsciente o ‘mente instintiva’, (herencia de los reinos menores), debe aprender a aceptar y asimilar lo útil de ese pasado ancestral así como también transmutar lo que es un impedimento para el progreso del alma, ya que en el subconsciente existen elementos útiles y otros que representan trabas para el progreso. Este discernimiento también es parte de “comprender la acción”.
            Por último, entrar en la contemplación del Vacío (Sunyata) ayudará a los estudiantes a desidentificarse de las conductas mecánicas y al desapego (1° clave), siendo más natural olvidar las ofensas pasadas.
            Estas señales de contacto son “dedos que señalan” en una dirección. No se queden los estudiantes con ‘la seña’, y dirijan sus ojos más allá, hacia ‘el sentido’, ‘la meta’…


PAZ EN LOS CORAZONES



Clave n°5: “Karma y Renacimiento”



            Las 7 Claves del Perdón están formuladas para todos los estudiantes que se han comprometido con el Sendero interior. Estas ‘claves’ apoyadas en la reflexión, podrán ayudar a elaborar una síntesis de comprensión sobre el tema del perdón, y esa SÍNTESIS será una luz guiadora en la conciencia del peregrino, constituyendo “una plataforma de despegue” para la real liberación.
            La mayoría de los humanos no pueden perdonar por ignorancia, es decir, por desconocer el significado del perdón de forma profunda. Corrientemente el perdón es entendido como ‘olvido de la ofensa’ pero, como estamos viendo en estas claves, es mucho más que eso, ya que implica autoconocimiento, limpieza, conciencia de unidad, comprensión de la acción, servicio humano y planetario y, como veremos ahora, conocimiento de las leyes de Karma y Renacimiento.
            Estas dos leyes que rigen en la evolución de las almas humanas se relacionan estrechamente entre sí, puesto que karma, que es la acción incompleta que busca ‘completarse’ en la comprensión de la conciencia,  necesita de múltiples experiencias a través del tiempo para encontrar las ocasiones y oportunidades para “completarse”, y para esto una sola vida humana es enteramente insuficiente. Es por ello que el alma humana debe atravesar por muchas reencarnaciones para que se tejan los acontecimientos kármicos, vida tras vida, para así poder ‘completar’ el Gran Aprendizaje del Alma. Cuando este ‘Gran Aprendizaje’ ha llegado a su fin el alma queda liberada de la “obligación evolutiva” de reencarnar. Pero este no es el fin del aprendizaje para el alma, sino el fin de una gran etapa, la cual una vez completada es recién el comienzo de un larguísimo camino de ascenso al Paraíso Central.
            Durante el extenso peregrinaje del alma en la Tierra por sucesivas vidas físicas en diferentes personalidades, el alma nace aceptando las condiciones anticipadamente proyectadas para su encarnación. Es decir que es la misma alma, junto al Señor del Karma, quien crea las condiciones predestinadas de las experiencias kármicas que han de acontecer durante su encarnación. En tales condiciones proyectadas se considera el país, la cultura, la condición social, la familia, la educación, etc. que recibirá el alma en su vida encarnada. En esas pautas también se encuentran situaciones y hechos claves que se han de precipitar y que formarán parte de ‘desafíos’ y de su aprendizaje kármico. Eventos de este tipo pueden ser enfermedades, accidentes y/o relaciones kármicas, así como hechos desventurados o felices (según se trate de karma ‘negativo’ o ‘positivo’, aunque ambos tipos son en el fondo del asunto “positivos” por que enseñan valiosas lecciones al alma).
            En los hechos o situaciones desventuradas (fatalidades, sufrimientos, etc.) por los cuales atraviesa el alma ya encarnada, se producen muchas veces los quistes del odio y el rencor en la conciencia, por no poder “digerir” los acontecimientos. Lo que ocurre es que, una vez encarnada el alma en un cuerpo humano y convertida así en “persona”, olvida el ‘contrato álmico’ contraído antes de nacer; la visión del alma se pierde y la persona solo ve lo que tiene delante de sus ojos de la carne. De esta manera, muy difícilmente podrá comprender los hechos desventurados o “de la mala fortuna”…, y es por este motivo que muchas veces las personas pierden la fe y se vuelven insensibles e impiadosas, y cegadas por su incomprensión e ignorancia, despotrican contra la vida y contra todo. Se vuelven escépticas y materialistas, lo que evidencia el estado de oscuridad en que ha caído el alma al encontrarse reprimida detrás de la sombra tenebrosa del yo personal. Personas con esta energía son incapaces de conocer el perdón y se vuelven indiferentes o críticas de los temas espirituales durante años o por el resto de sus vidas físicas.
            Estos escritos no servirían en manos de tales almas perdidas en las sombras de un yo inferior dominante; pero sí pueden servir a los estudiantes propensos a caer en tal condición desfavorable. A quienes pueden escuchar y discernir van dirigidas estas comunicaciones.

            Entender sobre esta temática, el Karma y la ley de Renacimiento, ayudará a los estudiantes a elevarse por encima de los acontecimientos inmediatos, y a verlo todo como pequeñas facetas de un Gran Sendero del Alma.
            Todo estudiante, ante acontecimientos de agravio, dolor, accidentes, enfermedades, relaciones familiares insanas, etc., debería preguntarse sobre el significado de tales eventos a nivel del aprendizaje de su alma. Pero en lugar de tomar tal actitud, muchos estudiantes, ante experiencias dolorosas se preguntan: “¿Por qué a mi…?”. Esa pregunta nace de la corta vista del yo personal.
            La pregunta que debería nacer, comprendiendo las leyes de Karma y Reencarnación sería: “¿Qué debo aprender de esto?”; “¿Cuál será la enseñanza en el fondo de este acontecimiento?”. Aunque la respuesta no llegue de inmediato, el estudiante puede estar seguro que es la actitud correcta y que, tarde o temprano, traerá las correspondientes señales de respuesta. Esta actitud correcta es de quienes no creen en la vida como en la sola existencia física presente, sino que ven las cosas de una forma holística considerando como verdad los conocimientos metafísicos esenciales sobre el alma y la evolución trascendente de la conciencia.
            El ser humano olvida las veces en las cuales, como alma, en vidas anteriores, ha sido injusto, cruel, descalificador y olvidado del deber hacia sus semejantes. Este “velo” en la memoria transpersonal se hace notorio al surgir en su mente encarnada la pregunta: “¿por qué a mi…?”, cuando recibe injurias, agravios o “injusticias”…
            Entender estas dos leyes universales, KARMA y REENCARNACIÓN, es un paso para considerar la importancia del PERDÓN, porque todo tiene un sentido, y a la luz de las leyes universales, el misterio descorre sus velos y el ‘sentido’ es revelado…


PAZ EN LOS CORAZONES



Clave n°6: “Necesidad – Voluntad”



El Sol Espiritual es la clave del perdón en la personalidad humana”.

El ser humano por sí mismo, es decir, sin “ayuda superior” de alguna índole, no podría perdonar.
            El ‘Sol’’ o Ángel Solar en el ser humano proyecta energías que propician la limpieza psíquica, y esto es percibido en el área de la personalidad como “NECESIDAD DE LIBERACIÓN”. Este sentimiento interior toma diversas formas de acción, como necesidad de expandirse, de estudiar y conocer, de superar las propias limitaciones, de perfeccionamiento, etc., todo lo cual se precipita, como se explicó, desde el Sol interior y toma forma de sentimiento y actividad en el campo de la vida física y psíquica de la persona humana.
            El Ángel Solar logra, en el ser humano cuya alma ya está preparada, un efecto renovador y precipitador de oportunidades para el progreso de la conciencia. Para esto, el factor VOLUNTAD es fortalecido en el hombre, puesto que todas las necesidades de expansión y libertad necesitan de la energía de la VOLUNTAD para tomar formas de expresión. Es así que la VOLUNTAD es fortalecida gracias a la afluencia de Vida espiritual por el canal descendente, y a partir de allí el camino hacia la liberación de trabas internas se abre ante el peregrino.
            El PERDÓN es una de las formas más vitales en que se manifiesta la “necesidad de expansión y libertad” que va naciendo como interno sentimiento, y la VOLUNTAD es el impulso que surge en respuesta a esa “necesidad”.
            Para perdonar efectivamente hay que “querer” hacerlo, y ese “querer” se produce por el incentivo superior proyectado desde la Mónada y traducido como ‘necesidad’, el cual es transformado en acción por la ‘voluntad’.
            Es decir que: llega un punto en el Sendero del alma humana en el cual ‘perdonar’ surge como una imperiosa necesidad; una necesidad que es superior a la fuerza del apego al rencor.

            La voluntad es la fuerza impulsora para que el perdón ocurra. Siguiendo su voluntad, “su querer”, el estudiante puede emprender diferentes caminos y emplear distintos métodos para el PERDÓN, realizando diversos tipos de terapias, cursos y/o talleres para la sanación y la liberación de trabas, puede iniciarse en métodos de imposición de manos (irradiación magnética) como Reiki y otros, o en la meditación; abocarse a la oración, a las afirmaciones científicas, etc. Todo lo que vaya intuyendo puede empezar a formar parte de su limpieza áurica y regeneración vibracional. Pero, en todo esto, la NECESIDAD interior y la VOLUNTAD serán los móviles, cuyas fuerzas son despertadas desde el Sol Interno.
            Esta clave, que llamamos clave “necesidad – voluntad” forma parte de las 7 que conforman una SÍNTESIS de lo que es el PERDÓN y de su implicancia e importancia real.
            Sepan los estudiantes asimilar en reflexión lo que con cuidado es manifestado para el progreso.


PAZ DEL SOL EN LOS CORAZONES